¿Podríamos por fin salir del post-colonialismo y dejar de infantilizar/infravalorar a los africanos?
Hoy, una vez más mi atención ha sido atraída por los tweets de observadores occidentales haciendo apología del éxito de un país africano cuyo balance en materia de desarrollo económico es indiscutiblemente bueno, pero cuyo balance en materia de derechos humanos es incontestablemente catastrófico. Digo “una vez más”, porque ¿quién no ha leído del mismo modo en su momento las apologías del dictador etíope Meles Zenawi, o más aún las del antiguo presidente tunecino?Sinceramente, no entiendo cómo este tipo de comentarios no suscitan más indignación
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